
El turismo es una parte central en mi vida y la que se chupa gran parte de mi presupuesto vital. «¿Quieres venirte a este chollo que hay a Finlandia?» Sí. «¿Te apuntas a un curso que van a hacer en Lisboa?» Sí. «¿Vamos a visitar a los primos a Argentina?» Sí. «¿Vas a hacer algo en los cinco días de Pascua que quedan?» Sí. A base de síes, he podido configurar ese maravilloso mapa de chinchetas repleto de recuerdos y de muchas estadísticas. Llevo la cuenta en metódicos Excels de mis más de 340 vuelos y de las más de 330 montañas rusas y más de 100 Hard Rocks Cafés. Sumar experiencias es una adicción y pienso igual al refrán, «viajar es lo único que compras y te hace más rico». Espero al final de la vida ser, pues, riquísimo. He ordenado los países alfabéticamente, pincha en cada uno para saber más de él. En la parte final están los territorios dependientes o de reconocimiento limitado

Albania – Alemania – Andorra – Antigua y Barbuda – Arabia Saudita – Argentina – Armenia – Australia – Austria – Azerbaiyán – Bahamas – Baréin – Bélgica – Belice – Bosnia y Herzegovina – Botsuana – Brasil – Bulgaria – Camboya – Canadá – Catar – China – Chipre – Ciudad del Vaticano – Colombia – Costa Rica – Croacia – Dinamarca – Ecuador – Egipto – El Salvador – Emiratos Árabes Unidos – Eslovaquia – Eslovenia – España– Estados Unidos – Estonia – Esuatini – Etiopía – Finlandia – Francia – Gambia – Georgia – Grecia – Guatemala – Honduras – Hungría – India – Irlanda – Islandia – Israel – Italia – Jamaica – Japón – Jordania – Kenia – Kuwait – Laos – Letonia – Liechtenstein – Lituania – Luxemburgo – Macedonia – Malasia – Maldivas – Malta – Marruecos – México – Moldavia – Mónaco – Montenegro – Noruega – Nueva Zelanda – Omán – Países Bajos – Panamá – Perú – Polonia – Portugal – Reino Unido – República Checa – República Dominicana – Rumanía – Rusia – San Marino – Senegal – Serbia – Singapur – Sudáfrica – Suecia – Suiza – Tailandia – Tayikistán – Túnez – Turquía – Uruguay – Uzbekistán – Venezuela – Vietnam – Zambia – Zimbabue
Territorios: Chipre del Norte – Gibraltar – Hong Kong – Islas Caimán – Islas Turcas y Caicos – Islas Vírgenes Británicas – Kosovo – Macao – Palestina – Transnistria


Albania
En Tirana he estado en dos ocasiones y me ha parecido una ciudad que se ha puesto las pilas y ha sabido renovarse en cuestión de pocos años. Pasear por su centro es una mezcla entre tradición y modernidad, con rascacielos, jardines y un precioso centro comercial de formas curvadas. En la primera visita todavía pude deslizarme como un tobogán por la ladera de su pirámide, antes de su completa remodelación. Exploré la parte norte del país como el lago Skoder, Lezhe, Durrës y el puente Mes. ¡La próxima visita espero visitar su famoso sur!


Alemania
Alemania es uno de mis países favoritos, acumula una docena de visitas y todavía queda mucho por explorar. He podido repetir Berlín, Colonia, Ratisbona, Tréveris, Friburgo, Nuremberg o el castillo de Neuschwanstein. Me encanta su eficiencia, el mimo que le ponen en los detalles, la calidad de sus atracciones turísticas y el rico patrimonio de sus museos. Tuve la suerte de visitar el Altar de Pérgamo antes de su prolongadísimo cierre. Sus dos parques más famosos: Phantasialand y Europa Park me robaron el corazón. Mi récord en Autobahn es 170km/h pero no estoy muy interesado en repetir esta aterradora experiencia


Andorra
Andorra es nuestro cercano vecino, por lo que lo he visitado en numerosas ocasiones, de niño y de adulto. Ya por su naturaleza, ya por aprovisionarse de alcohol y chocolates, siempre vale la pena una visita. Recuerdo haber visto la evolución desde niño del Palau de Gel de Canillo desde una mera pista de hielo hasta su asombrosa configuración actual, amén del balneario Caldea desde sus modestos orígenes hasta lo que es hoy. No he esquiado nunca allí.


Antigua y Barbuda
Antigua es una isla que presume de tener 365 playas, una para cada día del año. Esta es una de ellas. Un agradable taxista me llevó a dar una vuelta a la isla. Y espero que os gusten las playas, ¡porque no hay otra cosa!


Arabia Saudita
La ciudad de Jeddah es lo más cercano a la Meca que los no musulmanes tienen permitido viajar. No hace falta acercarse mucho a la Kaaba para disfrutar de este país que cada vez se abre más al turismo. Esta mezquita que parece flotar en el mar rojo me dejó asombrado. Problema: tuve la mala idea de viajar en agosto. ¡Ni siquiera de noche podías dejar de sudar!


Argentina
He tenido la suerte de visitar este gigantesco país en dos ocasiones. En la primera exploré Buenos Aires, el Iguazú y el delta del Tigre. En la segunda me fui para el cono sur para adentrarme en Ushuaia, Patagonia, el glaciar Perito Moreno y el Chaltén. El glaciar no tiene parangón y desde el primer minuto sientes que estás ante una de las mayores maravillas de la naturaleza. Respecto al Iguazú, considero que es la más bella de las cascadas, superando a Niágara y Victoria. ¡Son necesarias más visitas!


Armenia
Visité Armenia en unas gélidas vacaciones de Pascua lo que implicaba temperaturas bajo cero y bastante nieve. Aún así pude disfrutar de su capital Yereván y su curiosa forma circular llena de avenidas de estilo soviético. Es una gozada subir su Cascade para poder contemplar las vistas del monte Ararat. Mediante una excursión pude conocer además este curioso templo griego dedicado al dios Helios, el templo de Garni, y muy cerca de él una formación de columnas basálticas llamada «Symphony of stones». ¿Dónde más se puede ver un templo griego ante paisajes nevados?


Australia
Australia me dejó absolutamente maravillado. Visité sus tres ciudades olímpicas (Sídney, Melbourne y Brisbane) además de Gold Coast. Además el país estaba engalanado porque se celebraba el Mundial de Fútbol Femenino que acabó ganando España (con pico de Rubiales incluído). Contemplé los ornitorrincos en Taronga, uno de los pocos zoos del mundo que los exhiben, y me bañé en dos playas muys famosas: Bondi y Sufer’s paradise y fue toda una experiencia. Destaco la eficiencia, el buen gusto y la calidad turística del país


Austria
Hablar de Austria es hablar de montañas imposibles, de clasicismo, de lujo y de que cualquier monumento te cueste una entrada de 20€ pero los pagas feliz. Viena es una ciudad muy refinada que he podido visitar en tres ocasiones y que está llena de museos interesantes. De Innsbruck destaco el Alpenzoo y el extravagante museo Swarovski. Disfruté como un niño en el museo Ars Electronica de Linz y me fotografié ante la casa natal de Mozart en Salzburgo y también en el mirador clásico del paisaje de Hallstatt. Pero no todo es precioso: el campo de Mauthausen me recordó los horrores de la segunda guerra mundial


Azerbaiyán
Bakú es una de las ciudades más ricas del mundo. Lleva exportando petróleo desde el siglo XIX, antes de que existiesen los automóviles o los aviones, lo que atrajo numerosas familias pudientes a hacer negocios y embellecer la ciudad. El contraste entre el casco antiguo, con minaretes milenarios y palacios bellísimos, junto a rascacielos punteros y edificios modernos resulta muy chocante. No sólo Bakú es interesante, también visité los petroglifos Unesco de Gobustán y sus famosos volcanes de lodo, además de la montaña en llamas de Yanar Dag que otorga a este país su popular sobrenombre: Land of fire


Bahamas
País-archipiélago, el primero al que llegó Colón, y lugar de recreo de cruceristas y estadounidenses. La parada obligada es Nassau, donde encontramos el Hotel Atlantis. Si os suena la forma es porque en Dubai, al final de la palmera, está su gemelo, diferenciándose por una forma de pica en el puente. Lo mejor del hotel son sus jardines en el que encontramos peceras, acuarios y estanques con tiburones, peces martillo, peces espada… ¿qué hotel tiene esta fauna? Por otro lado Nassau tiene poco más que ver: la estatua de Colón y el museo de los Piratas


Baréin
La pequeña isla de Baréin fue el primer lugar del golfo pérsico en que se descubrió petroleo. Tienen por tanto rascacielos muy locos en su capital Manama, pero en la foto he querido destacar las ruinas de Qal’at al-Bahrain con sus murallas del siglo VII, y que son Patrimonio de la Unesco. Otro recuerdo que me llevo es el del difunto Hard Rock Café, uno de los más bonitos que he visto


Bélgica
Tuve la suerte de visitar este país de niño, por lo que el Atomium, el Brupark, Europa en Miniatura y el Manneken Pis tenían mucho más impacto que cuando se visitan de adulto. Ya crecido, seguí explorando las zonas obligatorias del país: Lieja, Gante, Tournai y la maravillosa Amberes. Pero es Brujas, con cuatro visitas, la que considero una de las más bonitas ciudades de Europa, y a la que uno siempre quiere regresar


Belice
De este país caribeño conozco poco, ya que me llevaron directamente a Bacab Park. Por el camino pude ver la ciudad de Belice panorámicamente, una ciudad que acababa de sufrir los efectos de un temporal. Al parecer, por este clima tan desagradecido tuvieron que mover la capitalidad a Belmopán. En el Bacab Park, disfruté de mi primera vez en la selva centroafricana, con árboles gigantescos, fauna local y diversas actividades. Necesito una exploración más profunda ya que no vi nada de sus famosas ruinas mayas


Bosnia – Herzegovina
He elegido el puente de Mostar para la fotografía, pero hay tantas cosas importantes en Bosnia que me ha costado decidirme. Conseguí llegar al memorial de Sutjeska en Tjentište, que más tarde aparecería en los videoclips de Alan Walker, descubrí la asombrosa Sarajevo y me acerqué al famoso santuario de Međugorje. Cascadas, lagos para bañarse, la casa del Derviche, las ruinas de los Juegos Olímpicos… este pequeño país es un frenesí de atracciones turísticas para los más insaciables


Botsuana
Al llegar a las Cataratas Victorias, me ofrecieron un visado «Kaza UniVisa» que permitía cruzar a Botsuana sin derecho a pernocta, lo que en la práctica supone hacer un safari por el parque Chobe. No me lo pensé dos veces y tomé esa excursión para un agradable día de avistamiento de elefantes, aves, y a lo lejos Namibia. No existe en la actualidad ninguna cuádruple frontera entre países, pero este lugar es lo más cerca que estamos de tener una


Brasil
Aunque ya había cruzado al lado brasileño de las cataratas del Iguazú, sabía que tarde o temprano tendría que acabar llegando a las dos principales ciudades del país: Sao Paulo y Río de Janeiro. Cumplí ese sueño en 2025, y con ello completé las 7 nuevas maravillas del mundo. Sao Paulo me gustó por su estética y sus rascacielos, bien podrían grabar una película de Batman en sus calles. De Río me gustó su configuración, siempre conviviendo con el mar y los altísimos montes. Pude ver un ensayo de carnaval en el Sambódromo y un partido en el Maracaná. Pude también bañarme en Copacabana varias veces pero era una experiencia muy desafiante, con fuerte oleaje y grandes desniveles bajo el agua. Realmente Rio es una experiencia que recomiendo hacer una vez en la vida


Bulgaria
Mis dos visitas a este maravilloso país han sido muy parecidas: un par de días descubriendo Sofía, la iglesia Boyana y el monasterio de Rila, y luego un par de días en la costa. Como son varias horas de conducción te puedes entretener en las ciudades del centro, de las que visité Veliko Tarnovo, Stara Zagora y Plovdiv, la que dicen que es la ciudad más antigua de Europa. Ya en la costa disfruté mucho de los hoteles de Sunny Beach. Sí, elegí varios a propósito para ir probando, con una relación calidad-precio fuera de este planeta. De la costa destaco Nesebar, la Peñíscola del mar Negro


Camboya
Hablar de Camboya es hablar de los templos de Angkor. Llegué al recién inaugurado aeropuerto de SIem Reap y elegí el pack de 2 días de visita de templos. Acabas empachado pero a la vez quieres más. Angkor, Ta Prohm, Bayon y muchos otros en lo que llaman «ruta larga». La visita es una gozada ya no sólo por su belleza histórico y artística sino porque todo el pueblo se vuelca en que tu visita sea agradable. Realmente se merece la fama que se le otorga


Canadá
Canadá es uno de los países más grandes del mundo, y a pesar de haberlo visitado en tres ocasiones, necesito más veces para llegar hasta el centro y el oeste. La primera vez fue para contemplar las cataratas del Niágara. La segunda vez para Toronto, en la que pude subirme a la CN Tower. La tercera vez fue más larga e incluyó una ruta desde Kingston hasta Montreal, pasando por Ottawa, las Mil Islas, Quebec y Tres Ríos. De tantas fotos preciosas que salieron, he elegido el estadio olímpico, en su tiempo la estructura más inclinada del mundo, a cuyo mirador subí por un asombroso ascensor en diagonal


Catar
El primer país de Asia que he visitado en tres ocasiones, aunque todas ellas breves por tratarse de una ciudad de transbordo. Los que seáis habituales del «oso y el flexo» ya sabéis la ruta clásica: un paseo por el DECC contemplando sus rascacielos, quizás comprando algo de provisiones en el Carrefour, y luego una visita al zoco hasta que llega la hora de tu vuelo. El Skyline es espectacular y se puede contemplar tanto de cerca como desde el puerto junto al museo de arte islámico. ¡Claramente volveré!


China
Un país que vive en el 2100 mientras mantiene un pie en su tradición e historia milenaria. En mi primera visita hice el recorrido clásico con guía Pekín, Hangzhou, Suzhou y Shanghai. Recuerdo que todavía se utilizaban los yuanes y se podía pagar con tarjeta. Mi segunda visita en 2025 ya fue en la era post-covid y todo era por QR, Wechat, Alipay y aplicaciones varias que funcionaban o no a placer, ocasionándome algún disgusto. Esta segunda visita se centró en Shenzhen, Hong Kong y Macao. Como la escala fue en Pekín, aproveché para ver el tramo de Mutianyu de la muralla, en contraste con el de Badaling (en la foto) de mi primera vez


Chipre
Lugar de nacimiento de Afrodita, Chipre es una isla dividida durante tantas décadas ya que el status quo se ha asumido como permanente. De Chipre propiamente dicho he visitado Nicosia, Limasol, Paphos, Lefkara, Amathous, Larnaka, la sierra de Troodos y las ruinas de Choirokoitia. Y aún me dio tiempo a hacer un breve asomo a Chipre del Norte. Lo que más recuerdo son sus ruinas históricas y su excelente comida. ¡Cómo echo de menos sus kebabs al plato!


Ciudad del Vaticano
El Vaticano es un visita obligada cada vez que vienes a Roma, así que en las cuatro visitas he podido experimentar diferentes visiones de este micro-estado. Subí a la cúpula dos veces, asistí a la Audiencia General con el Papa Francisco un miércoles, y pude ver el desfile de Epifanía en enero (en la foto). En dos ocasiones he contemplado la Capilla Sixtina y nunca son suficientes, verdaderamente es uno de los mejores museos del mundo


Colombia
Colombia no estaba en mis planes iniciales, cayó regalada por un trasbordo en Bogotá de varias horas tras la reprogramación de un vuelo. Le dije al taxista que me diese una vuelta y luego me devolviese al aeropuerto, por lo que fiándome de su criterio, me llevó a los que consideró los principales puntos de la ciudad. Quedé muy satisfecho con la plaza de armas, el planetario, la plaza de toros, el teleférico, y con este mirador desde el que se contemplaba el skyline. Tampoco podía entretenerme mucho más. Di las gracias por este regalito y continué mi ruta desde el aeropuerto El Dorado


Costa Rica
¿Recordáis en 2021 cuando los españoles, debido al Covid, sólo podíamos viajar a seis destinos internacionales? Recuerdo que Maldivas, República Dominicana y México eran el triunvirato turístico del momento. También Costa Rica estaba en el pack, y no dudé de explorarlo con calma, desde la costa de Manuel Antonio hasta las zonas de Fortuna y Monteverde, para terminar en su capital San José y de ahí hacer excursiones a los alrededores como el volcán Poás. Me encantó su gastronomía, me puse fino de Casados y Gallos Pintos, me asombró su indómita naturaleza realizando numerosos safaris diurnos y nocturnos. Contemplé los perezosos, las ranas y tucanes, discurrí por las pasarelas entre los árboles y recorrí las famosas tirolinas de Monteverde. En la foto, un paseo a caballo ante el volcán Arenal. ¡Altamente recomendable!


Croacia
Cuando uno piensa en Croacia piensa en su costa, especialmente en las ciudades venecianas. De ellas he recorrido Dubrovnik, Split, Trogir y Šibenik, siendo todas ellas muy fotogénicas y con muchísimo patrimonio. Hacerlas de golpe puede resultar pesado por lo que han sido tres mis viajes al país, poco a poco. Quisiera reivindicar la parte interior del país que muchas veces queda olvidada. Los lagos de Plitvičke son un clásico fondo de pantalla. La capital Zagreb, en la foto, suele quedar ignorada a pesar de tener un curioso museo de las relaciones rotas y un parlamento con mucho «sabor»


Dinamarca
Mis dos visitas a este país me parecen ya muy lejanas por lo que espero repetir muy pronto: 2008 (en el que grabé el enorme atasco de «Operación Salida») y 2011. En ambas conseguí el peligroso reto de tocar la estatua de la Sirenita. Copenhague es una ciudad muy bella a la que le puedes dedicar dos días, especialmente si vas a pasar tiempo dentro del maravilloso Tivoli. Del resto del país destaco Odense (ciudad natal de Andersen) y el Legoland de Billund


Ecuador
A Ecuador fui por trabaj-ocio. Me quedé una semana en Guayaquil por lo que recorrí su Malecón 2000 varias veces, dando de comer a las iguanas de la plaza de la catedral y paseando por el Malecón Salado. En la vertiente turística quise explorar Cuenca, para lo cual primero hay que pasar por el cerro tres cruces (mi record de altitud con 4100m). En el mirador del Turi existe este columpio que permitía balancearse en un precipicio ante las maravillosas vistas de Cuenca. ¡Una pasada!


Egipto
Mi viaje a Egipto fue calcado al de cientos de turistas que compran el mismo paquete clásico, por lo que si conoces este país, seguramente hayas visto lo mismo que yo. El espectáculo nocturno ante las pirámides, el barrio copto, la ciudadela de Saladino, la presa de Asuán, el valle de los reyes y los templos faraónicos de Luxor, Hatshepsut, Karnak, Edfú, Kom Ombo y Abu Simbel. Es un viaje que hay que hacer una vez en la vida y que espero repetir, especialmente ahora que han abierto el Gran Museo Egipcio


El Salvador
La visita a El Salvador fue muy breve y recuerdo poco de ella: nos llevaron a la catedral a ver la tumba de Óscar Romero, tuvimos una degustación de pupusas y a continuación nos dirigimos hacia el océano Pacífico a la zona de La Libertad. Fue mi primera vez en este océano así que resultó ser un baño muy gratificante en lo personal. Encima la cena fue allí mismo con peces directamente pescados del día. Al día siguiente tuvimos que regresar a Honduras pero disfruté de este pequeño asomo al país vecino


Emiratos Árabes Unidos
Dos ocasiones he tenido para explorar este país que no deja de sorprender. En la primera exploré Dubái, Abu Dhabi y la isla Sir Bani Yas. Pude subirme al Burj Khalifa (mirador de los 555m) que era uno de mis sueños de infancia, además de recorrer sus famosos malls, la Marina, el hotel Atlantis (ya visité su copia en Nassau) y el Burj Al Arab. Todavía faltaban muchos edificios por construir como el museo del mañana, por lo que debería pensar en regresar. De Abu Dhabi pude conocer la Gran Mezquita en la época en que todavía prestaban las abayas gratuitamente a los visitantes y el centro comercial subterráneo no estaba terminado. La segunda visita fue a la capital, y esta vez ya no prestaban abayas… pero sí que pude experimentar Ferrari World y subirme a la que en su momento fue la montaña rusa más rápida del mundo: Formula Rossa


Eslovaquia
Mi primera visita fue muy corta, y fue en la forma en que muchos llegan a este país: una visita de una mañana desde Viena. Pero me quedé con ganas de más. En 2025 regresé en coche alquilado para descubrir qué más nos deparaba este desconocido país. Y me quedé asombrado. Minas subterráneas como la de Banská Štiavnica, cuevas de hielo como la de Dobšiná y castillos alucinantes como Spiš o Trenčín. Los carpatos que hay de camino a Zakopane son una pasada para recorrerlos en coche. Es un ejemplo de país poco conocido, pero con mucho que ofrecer y todavía poco explotado


Eslovenia
He podido visitar Eslovenia en dos ocasiones, ambas empezando por su preciosa capital Liubliana y su curioso puente triple. En el primer viaje me dirigí hacia el Lago Bled, al cual le di la vuelta completa (unos 5km). En la segunda ocasión exploré Novo Mesto, las cuevas de Postonja y el castillo Predjem (en la foto). Todavía falta mucho por recorrer del país, además de que puede hacerse una preciosa combinación con las maravillas al otro lado de la frontera croata


España
Mi país natal ha tenido siempre un impacto importante en mis planificaciones turísticas. Primero quise completar todas las Comunidades Autónomas, reto que conseguí en 2011 siendo Cantabria la última. Después quise completar todas las provincias, Ceuta y Melilla, reto que completé en 2021 siendo Orense la última. Y también en 2021 completé el «final boss» de los retos: completar las 54 capitales de España, siendo Pontevedra la última. Lo bonito del reto no estaba en el resultado, sino en el camino, y no me importaría darle una segunda o tercera vuelta a este instructivo periplo que es conocer tu propio país


Estados Unidos
He tenido la suerte de visitar este gigantesco país en once ocasiones. Cuatro de ellas han sido para Nueva York y dos para Chicago. El resto ha sido para ir completando hasta 27 estados. Las ciudades importantes que he podido visitar han sido: Atlanta, Boston, Miami, San Antonio, Memphis, Filadelfia, San Francisco, Orlando, San Louis, Washington DC, Dallas, Cincinnati, Las Vegas, Nashville, Los Ángeles, Houston o Indianápolis. Espero poder continuar visitando toda la riqueza cultural que este país tiene que ofrecer, ya que como has visto todavía me faltan grandes urbes como Nueva Orleans, Seattle, Portland o Salt Lake City


Estonia
Estonia, ese país que no esperas visitar… y que al final acabas visitando en tres ocasiones. Y las tres ligadas a su correspondiente visita a Helsinki como buen tándem que son. De Estonia sólo conozco la maravillosa Tallín, una de las ciudades más bonitas de Europa. Su precioso casco antiguo hace que valga la pena perderse entre sus calles y cuestas, recorriéndolo sin mirar el reloj hasta quedar bien empapado de historia y belleza


Esuatini
De Esuatini tengo poco que destacar. No hay grandes monumentos ni edificios grandilocuentes. Me llevaron a visitar el edificio del parlamento, el pueblo cultural (en la foto), un par de puntos panorámicos naturales, y algún edificio más. Os lo podéis saltar


Etiopía
De Etiopía no tengo más que elogios. ¡Qué viajazo! Empezando por Lalibela, la ciudad llena de iglesias excavadas en el suelo, cada cual más asombrosa que la anterior. El tour continuó por Axum, con el obelisco de Roma ya devuelto y la iglesia donde se esconde el arca de la Alianza. Completé la peligrosa ascensión al Abuna Yemata y el periplo continuó con el paisaje anaranjado del volcán Dallol y el azulado del desierto de sal. Nos pusimos las botas de trekking para ascender al Erta Ale y contemplar la lava en su cráter. De la capital Addis Abeba destaco su mercado y el museo donde tienen el esqueleto de Lucy. ¡Un viaje para repetir!


Finlandia
Tres visitas, las tres ligadas a Estonia. Helsinki es una capital muy pequeña con poco que hacer: las escaleras de «Sandstorm», el monumento a Sibelius y las islas de Suomenlinna. Con una mañana ya tienes suficiente. Mi tercera visita era un viaje de trabaj-ocio, subí hasta Oulu donde conviví con el hielo por una semana y posteriormente hasta Rovaniemi para encontrarme con el círculo polar ártico, los renos y cara a cara con Santa Claus. Su museo ártico era una delicia. Por desgracia, no pude ver la aurora boreal en ninguna de las tres ocasiones


Francia
Nuestro amado vecino ha recibido mi visita en incontables ocasiones, de niño y de adulto. Recuerdo al menos dos ascensiones a la Torre Eiffel y cuatro visitas al Louvre. Pero Francia no es sólo París: también me robó el corazón el Monte Saint Michel, recorrí Bretaña en busca de menhires, exploré los orígenes del cine en Lyon, paseé por el puerto de Marsella y subí a la catedral de Burdeos. Me maravilló la zona de Avignon con su imponente palacio papal, el anfiteatro de Nimes y el Puente Gard. Me bañé en la playa de Dunquerque y me asomé en dos ocasiones al santuario de Lourdes. ¡Y queda aún tanta Francia todavía!


Gambia
Gambia es ese país en forma de dedo que sigue el curso del río homónimo por un tratado entre británicos y franceses. La capital es Banjul, situada en frente de Barra, y no sé por qué acabé cogiendo el dichoso ferry entre ambas cinco veces. El país destaca por sus playas y resorts, pero también tenemos cultura, como la isla de Kunta Kinteh en la foto, patrimonio Unesco de la humanidad. Un museo nos hace recordar los horrores de la esclavitud y una piscina muy popular te permite tocar y experimentar a los cocodrilos. Quiero destacar la amabilidad de sus gentes, que me ayudaron en mis dificultades (que no eran pocas) y siempre daban más de lo que se les pedía


Georgia
Georgia es un país que ama su historia y es fácil enamorarse de sus monumentos a su pasado, como este famoso «Chronicles of Georgia». La capital Tbilisi es una delicia de recorrer contemplando sus curiosos balcones, probando su deliciosa gastronomía y degustando sus famosos vinos. Intenté realizar la excursión a Kazbegi pero debido a la intensa nevada el autobús se detuvo en la estación de esquí de Gudauri. Sí que pude visitar algunos monasterios, la fortaleza de Ananuri y la antigua capital Miskheta con sus calles tradicionales… y más degustación de vinos. Georgia es un país enorme que requiere una segunda visita, ya que no pude llegar a su famosa costa con Batumi como principal estandarte. Quien quiera visitarla debe elegir bien el mes, ya que muchas carreteras se cierran en invierno


Grecia
Hay tres Grecias: por un lado Atenas, que he visitado en tres ocasiones con sendas visitas obligatorias al Partenón. Por otro lado, Meteora, que he tenido la suerte de ver dos veces y que me parece una obra cumbre del genio humano. Y la tercera son las islas, de las cuales he tenido la suerte de visitar algunas: Santorini (¡tres veces!), Mykonos, Creta, Samos y Rodas. El turismo en estas islas es de alta calidad, aunque puede estar muy masificado, con gran belleza, historia y deliciosa gastronomía. Otros lugares que he podido visitar son Delfos y su museo, además de Tesalónica y sus iglesias paleocristianas


Guatemala
Guatemala presenta diversas caras. Por un lado, las ruinas mayas de las cuales he visitado Tikal (un complejo que me parece superior en Maravilla al Machu Picchu o Chichen Itzá) y el complejo menor de Yaxhá. Ambos son una pasada y no entiendo por qué no se conocen y se publicitan más. La otra cara de Guatemala la encontramos en el lago Altitlán, del cual pude visitar en varios días para conocer en barco diversas de sus aldeas, que todavía conservan auténtica esencia indígena. Con todo, la «postal» de Guatemala es la ciudad de Antigua, pero a mí no me conmovió tanto como para justificar la importancia que se le da, especialmente al arco. Me gustó mucho más el cercano Volcán Pacaya, en cuya excursión te permiten caminar por la lava y llegar casi hasta el cráter


Honduras
Honduras la he visitado en dos ocasiones. La primera fue muy dura, en formato de voluntariado dentro de los programas de Patricio Larrosa y la ONG ACOES. Allí pude comprobar de primera mano los terribles problemas que arrastraba la capital y ayudé en lo que buenamente pude. La segunda visita fue más amable, esta vez en Roatán (en la foto) en una playa paradisíaca. Además he conocido Omoa, San Pedro Sula, Puerto Cortés y las aldeas de la zona de Marcala


Hungría
Mis tres visitas a este país tienen nombre propio y gigante: Budapest. ¡Qué maravilla de ciudad! Me deleité en sus museos y en su balneario. En una de mis visitas, una de las principales pinacotecas estaba en reformas por lo que sus cuadros estaban expuestos gratuitamente en el castillo de Buda, añadiendo un plus a la visita de esta apabullante fortaleza. El bastión de los pescadores fue un fotogénico lugar donde tomar cientos de instantáneas. En mi primera visita además, llegué hasta el jardín de las estatuas soviéticas, ya en los límites de la ciudad, fue toda una sorpresa. ¡Volveré más veces!


India
India cuenta más como un continente que como país, y su exploración necesita mucho tiempo y varias visitas. En la primera de ellas visité de manera organizada lo que se llama el triángulo dorado: Agra con su fuerte y el Taj Mahal, Jaipur con su palacio de los vientos y fuerte Amber, y la capital Nueva Delhi con su fuerte, su arco y sus museos. La segunda visita fue una coincidencia con el Holi y pasé la fiesta de los colores en Mumbai para después tomar un vuelo a Benarés y asombrarme con su cultura, su historia y sus tradiciones milenarias en torno al río Gangés. ¡Y todavía queda tanto por descubrir! De todas maneras, las fotos no hacen justicia, no recogen los sabores, olores y calores que impregnan cada uno de sus paisajes y monumentos


Irlanda
Irlanda fue el último país que visité para completar los que entonces eran 28 países de la Unión Europea. Fue al cruzar en coche la frontera terrestre entre Belfast y Dublín así que no fue algo climático como un avión aterrizando. ¡Pero qué emoción sentí! De Irlanda conocí Dublín, el masivo túmulo de Newgrange y la ciudad de Derry. No tenía días suficientes para ir a otros lugares maravillosos como los acantilados de Moher, Cork o Galway, por lo que una segunda visita será necesaria


Islandia
Islandia tiene mucho significado para mí. Un niño pesado de 11 años le pedí a su padre «Papá, he leído Julio Verne y estoy a tope, ¿podemos irnos a Islandia?». Imagínate en 1997, una era totalmente analógica que dependía del teléfono y las páginas amarillas, planear un viaje a un país sin apenas infraestructura turística. Llegamos incluso a tomar una avioneta hacia Vestmannaeyjar. ¡Bravo por mi padre! Como homenaje bien merecido, en 2017 hicimos el viaje del 20 aniversario repitiendo muchas de las fotos, y encontrándonos con una Islandia que esta vez había mejorado mucho para acoger turistas y alojarlos. ¡Cuánto había cambiado todo! El circuito que hicimos fue el general de todo el mundo, lo más al sudeste que llegamos fue a Vík í Mýrdal y lo más al oeste a Arnarstapi, además del triángulo dorado


Israel
Sé que es un un tema espinoso indicar qué territorios de Jerusalén son Israel y cuáles no, pero en el día de mi visita, la explanada de las mezquitas estaba bajo control israelí. Esta «peregrinación» me llevó a varios de los lugares santos: los museos de Jerusalén, la capilla de la dormición, la iglesia del Santo Sepulcro, la cúpula de la Roca, el huerto de los olivos, la iglesia de Getsemaní… y cómo no, un bañito en el Mar Muerto. Una peregrinación así tiene una parte espiritual pero otra parte inevitablemente de parque temático, y tú eliges cuánto quieres absorber de cada una. Creo que es una visita que se debe hacer una vez en la vida


Italia
El país hermano, el que más veces he visitado con más de 20 ocasiones. 8 veces en Roma, 5 veces en Bolonia o Pisa, 4 veces en Florencia y Venecia, 3 en Nápoles, Verona o Palermo. ¿Qué puedo decir de este fascinante país que no se haya dicho? He intentado disfrutar lo máximo de sus ciudades, intentando explorar ciudades de segunda fila y que reciben menos turistas: Trento, Brescia, Módena, Rimini, Arezzo, Mantova, Padua o Parma. He procurado disfrutar de su famosísima gastronomía siempre que he podido. Coleccionar Unescos es misión imposible pero he intentado hacerme con el mayor número. ¡Qué exageración de patrimonio! Como plan futuro, me gustaría visitar todas las regiones de Italia (no me quedan tantas) porque hay muchos lugares que los turistas suelen saltarse


Jamaica
La visita a Jamaica se produjo en Ocho Ríos y fue bastante breve. La principal atracción del lugar son las cascadas del río Dunn (en la foto). Se trata de un agradable entorno natural con una cascada que es bastante fácil de escalar lo cual hace las delicias tanto de gente que sólo quiere estar sentada y chapotear, como de intrépidos escaladores que pretenden llegar hasta arriba. Había bastante gente por lo que relajarse no era una opción y muchas veces se hacían filas y tapones para poder subir un segmento como si fuese la ascensión al Everest. Me pareció una atracción natural muy divertida para echar el día


Japón
Japón fue otro de los viajes de trabaj-ocio, concretamente estuve dos semanas en la ciudad de Hiroshima. No sólo pude empaparme de esta ciudad cuyos turistas sólo pasan un rato en el parque de la paz y se van, sino que me sirvió como centro de conexiones para visitar Nara, Kioto y al final del viaje Tokio. Vamos, justo lo contrario de lo que hace el resto de turistas. De Hiroshima destaco su escalofriante museo y el tori de Miyajima. De Kioto sus palacios (me emocioné de pisar el mismo palacio que en la historia de Genji) y la sede antigua de Nintendo, además del bosque de bambú de Arashiyama y la ascensión (¡hasta arriba!) del templo Fushimi. De Nara hice lo que todos los turistas: dar de comer a los ciervos y pasar por el agujero del pilar. En Tokio fue un desmadre: dormir en la cápsula, subir a la torre de Tokio y al Skytree, visitar Disneyland, pasear por Sinjuku, Shibuya, Ginza, Taito y Akihabara. Realmente pienso que si alguien pudiese hacer sólo un viaje y después morirse, Japón es una elección muy válida


Jordania
Al igual que pasa con Egipto, el viaje a Jordania “siempre es el mismo” y los paquetes están cortados con el mismo patrón. Tras una primera toma de contacto en Amman con su teatro romano y sus ruinas, nos llevaron al monte Nebo, a Jerasha, al Mar Muerto, al lugar del Bautismo de Cristo y algunos museos. De verdad que saben dejar lo mejor para el final. Tras un asomo a Little Petra, nos esperaba la gran maravilla del país y del mundo: el tesoro de Petra. Pasé allí todo el día, llegando a hacer la ascensión al monasterio y a varios miradores. Al caer la tarde, mientras todos iban al hotel, pedí quedarme unas horas más contemplando el tesoro, casi en soledad. ¡Qué experiencia! El tour terminó con la visita obligatoria a Wadi Rum antes de regresar al aeropuerto. Un viaje fascinante y muy completo, tiene monumentos, naturaleza, gastronomía y ruinas


Kenia
La visita de Kenia se produjo en el marco de un safari a Masai Mara. La llegada fue a Nairboi, donde visité el centro de jirafas, la casa de “memorias de África” y el lugar cultural llamado “Bombas de Kenia”. Paseé por la ciudad pero no ofrecía muchos atractivos. En la parte del safari, no sólo me llevaron a Masai Mara, sino también al lago Naivasha y Nakuru. Pude ver los “big 5”: elefante, búfalo, leopardo, león y rinoceronte y mezclarme entre los Masai en sus aldeas. Me llamó la atención de que a diferencia de Etiopía que tenía un gran patrimonio histórico y muchas ruinas, Kenia no tenía nada de eso, basando el turismo solamente en la bella exploración de la fauna


Kuwait
La visita a este pequeño país fue breve y no necesita mucho más. Su principal atractivo son las torres de Kuwait, de las que puedes subir a una que tiene una curiosa plataforma giratoria con impresionantes vistas al mar rojo y al skyline de la ciudad. El zoco está muy animado y lleno de puestos de comida deliciosa. Caminé por el corniche pasando por el mercado del pescado y contemplé sus enormes barcas de pesca pintadas de vivos colores. Por desgracia no pude visitar su museo nacional, pero me han contado que tenía buena calidad


Laos
De Laos sólo he conocido su ciudad más turística: Luang Prabang en la que pude explorar sus bellos templos patrimonio de la Unesco. Hice una excursión que incluyó la cueva de Pak Ou, el pueblo de Pakxeuang y un paseo en elefante en el santuario Manifa Camp. Me llamó la atención la gastronomía, que mezcla lo mejor de la tailandesa y vietnamita por estar entre ambos países. También me llamó la atención el bajísimo coste de vida, el dinero cundía muchísimo, siendo el Kip una habitual en los rankings de “monedas más devaluadas del mundo”. Me faltó explorar su capital, así que me la anoto para futuras visitas


Letonia
De Letonia sólo conozco dos ciudades: la capital Riga y la zona de Sigulda-Turaida. La capital es una bella ciudad para recorrerla y pasearla de arriba abajo, buscando la escultura del gato y explorando su horripilante museo sobre su ocupación. Respecto a Turaida, recuerdo sus esculturas y su bello entorno natural


Liechtenstein
Liechtenstein fue mi último país del espacio Schengen en 2016, aunque recibió una segunda visita mía en 2020. El micro-estado es francamente diminuto, su calle principal es muy corta y tiene los monumentos en fila uno detrás de otro: catedral ,parlamento, museos, etc. Y por supuesto muchos bancos. Me gustó visitar por fuera el castillo de Juan Adán, y digo por fuera porque en teoría es el único monarca en activo que vive en un castillo, así que no se puede visitar su interior


Lituania
De Lituania conozco sólo dos lugares: la capital Vilnius y la colina de las cruces (en la foto). La capital está llenísima de iglesias preciosas, en diferentes estilos, lo que te da la sensación de estar en una especie de parque temático católico, un compendio de estilos arquitecónicos y de cultura. La colina de las cruces tiene una trágica historia, todavía hoy en día siguen poniéndose cruces y yo también quise aportar la mía. Por desgracia no pude visitar Kaunas, me lo guardo para una próxima visita


Luxemburgo
El típico país que vas una vez “por tacharlo”, pero luego te cautiva y acabas regresando dos veces adicionales. La ciudad del tranvía gratuito destaca por su bellísimo casco antiguo, con murallas patrimonio de la Unesco y lleno de edificios señoriales. Da mucho gusto consumir algo y mirar en el ticket lo bajos que son los impuestos. Más allá de la capital hay muchos espacios naturales que explorar, por lo que es probable que caiga una cuarta visita


Macedonia del Norte
Macedonia del Norte ha merecido dos visitas mías. La primera fue un mero asomo, aprovechando una estancia en Tesalónica, para visitar los pueblos situados inmediatamente en la frontera. La segunda ya fue una exploración con propiedad, visitando su maravilloso lago Orhid, las ruinas de Heraclea Lyncestis, el pueblo de Bitola, el impresionante cañón Matka y sus cuevas, y por último la capital Skopje, lugar natal de la Madre Teresa de Calcuta. Allí visité su museo y paseé por sus agradables calles


Malasia
Kuala Lumpur es sinónimo de Torres Petronas. No hay nada igual, ni monumento en la ciudad que se compare. Fueron el edificio más alto del mundo, pero en la actualidad son el tercer edificio más alto… de la ciudad. En mi visita la torre Merdeka estaba construida pero no inaugurada por lo que no pude subir a su observatorio. Soy consciente de que Malasia es mucho más que su capital por lo que espero volver para explorarla más a fondo pronto


Maldivas
El paraíso en la Tierra. Sus playas son verdaderamente una joya sin parangón. No hay otra cosa que hacer más que bañarse y explorar los fondos marinos, no esperéis monumentos ni ruinas. La capital Malé es una ciudad que ha aprovechado cada centímetro para construir hasta quedarse sin espacio, no es necesario gastar mucho tiempo allí. Visité las islas de Maafushi y Gulhi, realicé varias excursiones de snorkel y pude acompañar al impresionante tiburón ballena, el principal atractivo de todo el país. Sin duda un lugar perfecto para vacacionar o para una luna de miel


Malta
En Malta pasé una semana por lo que me dio tiempo a explorar esta isla a fondo de punta a punta, incluyendo la isla de Comino, y todo lo que visitan los turistas: Sliema, Paola, los conjuntos megalíticos de Hagar Qim, Mdina y Rabat, Bugibba y el poblado de Popeye. La capital Valletta es una ciudad fascinante llenísima de historia, de hecho la isla entera es un compendio de todo lo que ha vivido la humanidad desde la prehistoria, hasta la época romana, medieval y moderna. Todo en 40 km de punta a punta. ¡Maravillosa!


Marruecos
Nuestro vecino africano ha recibido mi visita en tres ocasiones. La primera fue costera, visitando Casablanca y su mezquita (el templo más alto de cualquier religión), Rabat la capital, y Agadir la ciudad playera por excelencia. La segunda visita fue un asomo, quería comprobar qué había al otro lado de la famosa valla de Melilla y la respuesta fue Beni Ensar. Una vez resuelta la duda y paseado un rato, regresé a Melilla. La tercera visita fue para la histórica ciudad de Fez, con su famosa medina y sus curiosas artes de teñir pieles. Como veis todavía faltan muchas ciudades famosas importantes como Marrakech, Tetuán, Tánger, Chefchaouen o Ouarzazate así que son necesarias más visitas


México
Mis dos visitas a México han sido en la Riviera Maya. La primera vez fue para Chichen Itzá y Playa del Carmen. Me gustó mucho el complejo histórico, pero no me pareció que fuese unas de las siete nuevas maravillas habiendo dejado fuera Tikal, Registán o Angkor. En mi segunda visita exploré Tulum, Cancún y de nuevo Playa del Carmen. Faltan todavía más visitas ya que tengo mucho interés en explorar Tenochtitlán y su patrimonio histórico-artístico, además de Palenque, Cholula y tantos otros que se me quedaron en el tintero


Moldavia
Moldavia tiene un lugar especial en mi corazón ya que fue mi país número 100, y pude celebrar allí el haber conseguido este sueño turístico. El país es muy similar a Rumanía, con quien comparte historia, idioma y cultura (¡y casi bandera!), y me dejé cultivar por su deliciosa gastronomía a base de Plăcintă y Sarmale. De la capital Chisinau destaco su preciosa catedral, el monasterio Ciuflea y el maravilloso parque Valea Morilor. Una ciudad muy coqueta para pasar un buen día


Mónaco
La visita fue breve porque es una mini-ciudad, pero con todos los puntos obligatorios para los turistas: el casino de Monte-Carlo con visita a sus interiores, “La Roca”, la catedral con la tumba de Grace Kelly, el museo oceanográfico y el Palacio Real. Además tuve suerte porque la ciudad se estaba engalanando para recibir pronto el circuito de Formula 1. Merece su fama como capital del lujo europea, es limpia, aseada y con edificios muy modernos y espectaculares


Montenegro
País lleno de fiordos y de ciudades venecianas que he tenido la suerte de visitar en dos ocasiones. La primera fue para recorrer Kotor, Budva y Stevi Stefan. La segunda para Stari Bar, y de nuevo Stevi Stefan y Budva. Da mucho placer perderse en sus calles empedradas, sus casas de piedra, sus iglesias, sus relojes. Especialmente notable es el cambio mágico que se produce al atardecer y con la noche. En sonido del mar combinado con un patrimonio histórico de tanta calidad produce un síndrome de Stendhal al contemplar tantas maravillas


Noruega
El único país escandinavo que no he repetido. Su naturaleza es difícil de rivalizar, con las cascadas y fiordos, especialmente en el trayecto de Flam a Bergen. Ahí aproveché para grabar el vídeo “la prematura y yo”, inspirado hasta el extremo por esos paisajes. El tren del Flam también es toda una experiencia en sí misma. La ciudad de Bergen es coqueta y manejable, con casitas de madera de colores y un ambiente de pueblo nórdico tan clásico que nos puede recordar a Frozen. Por otro lado, Oslo no me gustó mucho, sus monumentos famosos (el ayuntamiento donde se da el Nobel de la Paz, o el Palacio Real) no me parecieron muy impresionantes. Sí que me gustaron sus museos, para ver el barco Fram, el grito de Munch o la barca vikinga


Nueva Zelanda
Pasé en la isla norte solamente cuatro días por lo que no pude explorar a fondo el país, ni siquiera pude llegar a Wellington o la isla sur. Sí que aproveché para explorar las maravillas de Rotorua como el valle de Waimangu, el paisaje de otro planeta de Waiotapu, y del delicioso Polynesian Spa. Aluciné con las cuevas de Waitomo donde un gusano fluorescente ilumina la estancia en la oscuridad y disfruté como un hobbit en el set de rodaje de Hobbiton. En la ciudad más poblada del país Auckland me quedé asombrado con su museo nacional, con exposiciones de muy alta calidad. Es un país que ciertamente merece más visitas, sólo que hay un problema. ¡Es la antípoda geográfica de España!


Omán
De Omán me sorprendió la cantidad ingente de turistas con niños pequeños venidos de todas partes de Europa. Parecía ser la guardería de Oriente Medio, o el viaje familiar de la zona. Ciertamente es un lugar muy seguro y agradable. Empecé por Muscat y su espectacular mezquita, continué por el obligatorio zoco de Matrah, por la ópera, el palacio Real y el Museo Nacional. Todo estaba bastante lejos entre sí, por lo que alquilar un coche o excursión es casi obligatorio. Aproveché para explorar el interior y la obligatoria ciudad de Nizwa. Me sirvió de base para explorar muchas maravillas en la zona, castillo Jabreen, el fuerte de Bahla, la ciudad de terracota de Al Hamra y la ciudad sobre un risco de Misfah Al Abriyyin. Había que elegir un Wadi, y opté por el más sencillo Wadi Qurai, impresionante de recorrer. El país es gigantesco y todavía me quedaron muchas cosas por hacer. ¡Muy recomendable!


Países Bajos
La ciudad de los canales me fascinó de niño, sus museos, sus barcas y sus carriles bici. Ya de adulto regresé dos veces más. Visité Eindhoven, lugar de nacimiento del CD, La Haya con su tribunal de justicia y su inmensa playa, Leiden y su museo egipcio de gran calidad, Rotterdam y su impresionante edificio del mercado, los molinos de Kinderdijk, el acueducto Veluwemeer (que sólo es bonito a vista de dron, el visitante lo percibe como un túnel normal. Ya en la Amsterdam, visité la tercera copia de La Habitación de Van Gogh (después de haber visitado las copias de Chicago y París), el Rijkmuseum y la exploración a fondo de cada calle y cada canal. Los países bajos también están bien surtidos de parques, y los maravillosos Walibi Holand, Efteling y Toverland también merecieron su visita


Panamá
Panamá tiene varias maravillas que ver. En primer lugar, el canal, la octava maravilla del mundo y una obra de ingeniería cumbre de la humanidad. Pude verlo desde las exclusas de Miraflores y ciertamente el hipnótico subir y bajar de los barcos hace que te quedes embobado mirándolo sin que te fijes en el reloj. Otro monumento patrimonio de la Unesco son las ruinas del viejo Panamá en la que te puedes perder un buen rato. Por último, visité la ciudad colonial con sus agradables calles e iglesias. Otra visita que merece la pena es pasear por el paseo marítimo y dejarse deleitar por sus bestiales rascacielos


Perú
Obviamente el objetivo de Perú era el Machu Picchu, pero antes de llegar me esperaban muchas sorpresas. La ciudad colonial de Lima con su impresionante Catedral y Plaza de Armas, con la tumba de su fundador Pizarro en su interior. A continuación volé hacia Cuzco, llena de puntos de interés por sus calles. Dentro de la ciudad hay bastantes ruinas mayas, pero una excursión me llevó a las que hay en los alrededores de la ciudad. Me sorprendió que hubiese un ticket conjunto para una veintena de monumentos. ¡Hay muchos deberes aquí! Cuando nos cansamos de Cuzco nos llevaron hacia Oyaytantambo, en teoría el último lugar a donde llega la circulación general pública. De allí sale el tren panorámico hacia Aguas Calientes, de donde parten los autobuses lanzadera hasta el Machu Picchu. ¡Qué asombroso! La combinación del entorno natural con el poblado artificial es el secreto de su magia. Disfruté mucho explorando sus ruinas, pero por desgracia ese fue el final del viaje. ¡Tocaba deshacer todo lo andado!


Polonia
Polonia ha merecido cinco visitas, la tres últimas tienen un culpable: Energylandia, uno de los mejores parques de Europa y que es una buena razón para regresar y regresar las veces que se puedan. En suma he ido a Varsovia dos veces (ciudad coqueta pero totalmente reconstruida tras las bombas, por lo que hay poco original para visitar), a Cracovia cuatro veces incluyendo dos a las minas de sal (me sigue pareciendo uno de los cascos antiguos más bonitos de Europa), tres visitas por fuera al campo de Auschwitz (nunca me he atrevido a entrar, pero sí quería rendir tributo en su puerta), dos visitas a la bellísima Breslavia y una visita a la joya del báltico: Gdansk


Portugal
Mi querido vecino no sólo ha recibido varias visitas mías, sino que durante unos meses estuve viviendo en la ciudad de Oporto por cuestiones de trabajo, ciudad de la que me empapé, buscando integrarme como un ciudadano más. La vida en Oporto se percibe diferente a la de los turistas, hay mucha vida de barrio y muchas calles secundarias que los turistas se suelen perder. Por otro lado Lisboa ha recibido cuatro visitas mías incluyendo (y ahora os sentiréis muy viejos) la de la Expo’98, en la que disfruté en demasía como niño que era. Otras ciudades portuguesas de interés han sido de norte a sur: Braganza, Chaves, Braga, Barcelos, Guimaraes, Aveiro, Coimbra, Nazaré y la zona de monasterios (Batalha, Alcobaça, Tomar), el santuario de Fátima, Sintra, Elvás, Évora, y la zona del Algarve: Tavira, Faro, Albufeira, Portimao, Lagos y Sagres. Mención aparte merecen Madeira (dos fructíferas visitas) y las Islas Azores, de la cual visité la isla Sao Miguel


Reino Unido
He visitado Londres en tres ocasiones, pero las tres ocurrieron en el siglo XX… a parte de la gran capital cosmopolita, no conozco nada de la Gran Bretaña. ¿A qué se debe ese desdén? A nada en particular, me encantaría visitar Londres de adulto y muchas otras ciudades de sus alrededores, además de Liverpool, Manchester, y la siempre bella Escocia. Pero a la hora de reservar viajes, siempre encuentro otras opciones para las vacaciones. Hay una excepción: en 2016 visité Belfast y Derry en Irlanda del Norte, mi única aparición en el país en casi tres décadas. Me gustó mucho recorrer la costa norirlandesa a pesar de su compleja conducción y su extravagante acento. La calzada de los gigantes fue una de las maravillas del viaje


República Checa
País lleno de belleza, siendo Praga un sitio turístico de diez que he podido explorar en tres ocasiones y cada vez me gusta más. Fuera de la capital quiero destacar otros lugares como “Castillo de la Reina” o Hradec Králové. También Kutna Hora y su bello osario, la ciudad balneario de Karlovy Vary y la ciudad algo más moderna de Brno famosa por su circuito de velocidad. Me quedé fascinado por las calles de Cesky Krumlov (el lugar más lejano al que he ido conduciendo desde Valencia). Quedan más tesoros dentro del país que explorar así que próximas visitas caerán


República Dominicana
Un viaje fin de carrera me hizo toparme por primera vez en esta paradisíaca isla del caribe. No sólo pasábamos en la playa la mayor parte del día, sino que hicimos excursiones a La Romana, la Isla Saona e incluso la capital Santo Domingo, de la cual disfruté mucho sus edificios coloniales y su catedral. La segunda vez que visité la isla, exploré La Romana solamente, convirtiéndose en el primer lugar de América que visito dos veces. Me parece un buen sitio para vacaciones en el Caribe


Rumanía
En Rumanía la exploración fue muy extensiva. Con un coche alquilado y mapa de papel empecé en Bucarest para luego adentrarme hacia Transilvania y su triplete obligatorio: Brasov, Sighisoara y Sibiu. A su alrededor llegamos a Medias, Sinaia, las minas de Slanic, Buzau y por supuesto el campeón de la región: el castillo de Bran. Una vez saciado de la región fui al norte en busca de los monasterios pintados de Bucovina, de los que visité Humor, Moldovita y Voronet en los alrededores de Suceava. El viaje culminó en la costa del mar Muerto, descansando en Mamaia y Constanta. ¡Para la próxima ocasión, toca explorar el oeste!


Rusia
De Rusia sólo conozco San Petersburgo, a la cual le dediqué dos días. Sin duda la joya de la corona es el museo Hermitage, lleno de cuadros famosos. A su salida nos esperaba una columna gigantesca que se sostiene por su propio peso en la plaza. La catedral de San Isaac me fascinó, con una escultura ecuestre justo al lado que reclamaba el honor de ser la mayor piedra jamás movida por el ser humano. La Catedral de San Pedro y San Pablo ofrecía unas excelentes vistas al resto de la ciudad, que incluía atracado en sus canales el Acorazado Aurora. Por último quiero destacar su monumento más fotografiado, en la foto veréis la Iglesia de la Sangre Derramada, muy similar a San Basilio para el ojo poco entrenado


San Marino
Este microestado ha merecido tres visitas mías. La primera ocurrió en un día de niebla extrema por lo que literalmente no vi nada y las fotos salían empañadísimas. Afortunadamente la segunda visita fue más fructífera y pude recorrer sus tres castillos y explorar su diminuto casco antiguo. Aún lo visité una tercera vez cuando estuve por la zona gracias a lo parques cercanos Mirabilandia y Gardaland


Senegal
De Senegal exploré dos zonas. En primer lugar la Reserva Natural Fathala, donde vi al rinoceronte, jirafas y otros animales. El resto del tiempo lo pasé en Dakar, una ciudad con bellos atardeceres en su playa y un mercado curioso. Su principal atractivo es la isla de Gorée, convertida toda ella en un museo al aire libre sobre el terrible tema de la esclavitud. A pesar de su horrible pasado, la isla tiene las casas pitadas y pasear por ellas es una de las mejores experiencias de Dakar. También visité el gigantesco monumento al renacimiento africano y el lago Rosa, aunque este color sólo lo adquiere en determinadas épocas y bajo ciertas condiciones del agua. Cuando fui yo era un lago normal. Unos cuantos museos completan la oferta cultural de Dakar


Serbia
La ciudad de Belgrado no me gustó mucho, a pesar de tener algunos monumentos increíbles como el parlamento o la iglesia de San Sava. Visité el museo de Tesla donde tienen sus cenizas en exposición en una urna esférica de oro. Lo mejor de Serbia es explorar en coche los monasterios de la Unesco, de los que visité el monasterio Studenitsa y el de Sopochani, pasando por el camino por Novi Pazar y Stari Ras. La visita fue breve pero de gran intensidad en el coche ya que los caminos eran muy rurales


Singapur
Singapur es la ciudad-estado que copa todos los rankings estupendos. Tienen una altísima educación, renta per cápita, y su aeropuerto siempre lo eligen como el mejor del mundo. ¿Por qué mola tanto? Ciertamente a nivel turístico es una delicia a la que poder dedicarle un par de días. Visité la escultura del león Merlion y el waterfront, para después introducirme dentro del Marina Bay Sands y su casino. A continuación todo fluye hacia el “Gardens by the bay” donde están los famosos árboles escultóricos. Me sorprendió que todo fuese gratuito, sólo tenías que pagar por algunas experiencias claramente adicionales. Los centros comerciales también son de primea categoría. Me lo pasé muy bien en su parque de atracciones Universal y pude contemplar el famoso Jewel del aeropuerto de Changi. Una maravilla de país


Sudáfrica
Sudáfrica es realmente un país del primer mundo, pero por desgracia sometido a una terrible delincuencia y es frecuente ver sus ciudades en la lista de lugares con más homicidios. En Pretoria apenas pude bajar del taxi para un par de fotos, pero sí disfruté de un paseo panorámico por sus monumentos principales. En la ciudad de Johannesburgo lo mismo: es muy peligroso pasear por sus calles, pero sí es posible ir a los lugares turísticos como el estadio en que España ganó el mundial, el barrio de Soweto, la casa de Mandela y el parque de atracciones Gold Reef City. Otros lugares turísticos en la zona son el museo Cradle of Mankind y la cueva de Sterkfontein. En el otro extremo encontramos Ciudad del Cabo. Allí puedes subir en teleférico (en la foto) a la montaña de la Mesa, una de las siete maravillas naturales, y pasear por su Victoria Waterfront. O bien ir en excursión hacia el cabo de Buena Esparanza y la playa Boulder llena de pingüinos. Ciudad del Cabo es más turística que sus hermanas del este y se le nota mucha más seguridad para el paseo


Suecia
En Suecia he estado tres veces, una en Malmo (cruzando el famoso puente desde Copenhague) y dos en la capital Estocolmo. La visita a la capital, llena de islas y canales es muy agradable, con muchas casitas de colores, iglesias y palacios. Pero lo más visitado es el barco Vasa (en la foto), un galeón de gran belleza que se hundió a pocos metros del puerto en su viaje inaugural y que han podido rescatar para exhibirlo en un museo. Me falta mucho más de Suecia por conocer por lo que espero realizar más incursiones a la zona


Suiza
Suiza es un país extremadamente caro por lo que mis visitas han sido cortas, pero también numerosas. He podido disfrutar dos veces de Lucerna, Basilea, Berna, Ginebra o St Gallen y una de Zurich, el castillo de la Sirenita en Chillón, Lausana, Thun, el castillo de Oberhofen, las cascadas de Reichenbach donde Sherlock Holmes derrota a Moriarti o las cascadas del Rhin en Escafusa, o también el macizo de Jungfrau visto desde Interlaken. Es preciso y me gustaría ir más veces, pero el bolsillo se resiente demasiado


Tailandia
Tailandia es un país hecho para disfrutar, todo está al servicio del turista y preparado para que todo inconveniente tenga solución. El circuito fue bastante clásico, pero tuve la suerte de hacerlo coincidir de casualidad con el Songkran, la fiesta del agua. Por tanto la capital Bangkok estaba repleta de festejos como una Valencia en Fallas. Continué por Chiang Mai y Chiang Rai para después adentrarme en las zonas costeras de Phuket y Krabi. Sin embargo tenía como objetivo la isla de Koh Lipe, porque me la había recomendado todo el mundo. Costó 7 horas de lancha motora llegar hasta allí, pero definitivamente era un paraíso en la tierra de sólo 3km de punta a punta. La recomiendo encarecidamente


Tayikistán
Cuando uno visita Samarcanda tiene la tentación de ver en el mapa que a sólo 20 minutos de Taxi tiene la frontera con Tayikistán. No se trata solamente de cruzar la frontera, sino que al otro lado hay dos maravillas que harán que quieras conocer más de este país. En primer lugar las ruinas Unesco de Sarazm, con un museo anexo y muchos yacimientos ya excavados. Un poco más allá, la bulliciosa ciudad de Panjankent. Disfruté mucho del bazar, de una especie de feria permanente, y monumentos varios situados por sus calles. El resto del país es más difícil de acceder por sus inclementes montañas, por lo que recomiendo ir en avión a Dusambé


Túnez
Túnez ha merecido dos visitas, siendo la primera de ellas un viaje con la clase. En ese primer tour hicimos el recorrido clásico por el desierto, visitando el anfiteatro de Eljem, la ciudade Kariouan, el escenario de Star Wars y varias experiencias de desierto para después quedarnos unos días en un pequeño resort de Hammamet. Desde ahí hicimos una excursión a Túnez y a las ruinas de Cartago, saliendo por tanto un viaje totalmente redondo. La segunda vez fue más breve y sólo me permitió explorar Túnez capital, y despedirme del hotel du Lac en forma de pirámide invertida antes de su demolición


Turquía
En Turquía he estado en cuatro ocasiones: dos para Estambul y dos para Éfeso. Estambul es una ciudad mágica llena de monumentos maravillosos en las que he podido disfrutar de Santa Sofía cuando era museo, la mezquita azul, el palacio Topkapi, la cisterna basílica y el gran bazar. En ambas ocasiones hicimos la travesura de cruzar al lado asiático. Por otro lado, Éfeso es una ciudad en ruinas con alto valor histórico, especialmente por la biblioteca de Celso y su gigantesco teatro romano donde San Pablo predicó. No está completa la visita sin visitar la casa de la Virgen María o la ciudad cercana de Kusadasi. Turquía es un país gigantesco y merece más visitas más a fondo, por lo que aún lo tengo en asuntos pendientes


Uruguay
La visita a Uruguay fue bastante completa ya que abarcó las tres ciudades de visita obligada: Punta del Este, Montevideo y Colonia de Sacramento. En Montevideo disfruté mucho del mausoleo de Artigas, el palacio Salvo y de la fortaleza en el cerro, pero la ciudad no tenía mucho más que ofrecer. Algo más turística era Colonia del Sacramento con su plaza de toros en ruinas y su famoso faro, al cual pude subirme


Uzbekistán
Uzbekistán es un país lleno de monumentos maravillosos. Imaginarios que en una misma plaza tenéis una en cada lado la catedral de Santiago, la de León y la de Burgos. Eso es el Registán de Samarcanda, que es inexplicable que no haya sido considerada una de las 7 maravillas del mundo. En la misma avenida tenemos mausoleos, mezquitas, templos y cementerios, cada uno de los cuales ya valdría como monumento mayor en una ciudad promedio. No sólo visité Samarcanda, sino también la capital Tashkent (con poco que ver) y la alucinante Bujara, también llena de madrazas y mezquitas. Lo curioso es que lo visité en diciembre y por tanto era temporada de nevadas. Se me hizo raro ver unos paisajes que asociamos a camellos y desierto… ¡completamente nevados!


Venezuela
De Venezuela conocí dos lugares. En primer lugar la Isla Margarita (en la foto) que fue explorada concienzudamente ya no solo por las playas sino también por los fuertes y construcciones que dejamos allí los españoles. El segundo lugar, volé a Ciudad Guayana para adentrarme en la Gran Sabana y el parque Canaima. Fueron cuatro días entre tepuis y cascadas, como el Salto Aponwao, de pura naturaleza y selva. Durmiendo en tiendas de campaña y amaneciendo ente las imponentes montañas. No pude llegar a ver Roraima ni por supuesto el Salto Ángel (que necesita un viaje diferente sólo para llegar allí), pero sí salí muy satisfecho de la experiencia


Vietnam
De Vietnam hice el circuito clásico. En Hanoi visité la famosa calle del tren y el mausoleo de Ho Chi Minh. También realicé la visita a la bahía de Ha Long que es una de las siete maravillas naturales del mundo. En la zona de Da Nang, una excursión nos llevó a varios lugares como Hoi An, Ba Na Hills, cuevas y templos por el camino. La antigua capital Hue también fue una pasada de visitar, un desfile constantes de palacios y templos que me recordó a la ciudad prohibida de Pekín. No pude llegar a Saigón así que lo dejo para una futura visita


Zambia
Hablar de Zambia es hablar de las cataratas Victoria. Hay dudas sobre qué lado es mejor visitar, si el de Zambia o el de Zimbabue. No hay ninguna duda: hay que visitar los dos. No pude ir a la piscina del diablo por no estar dentro de la temporada, pero sí visitar el museo local que hay en Livingstone y que te explica la historia y costumbres del lugar.


Zimbabue
Visité Zimbabue para las cataratas Victoria y a pesar de haber estado allí dos noches, apenas conocí nada más allá de las cataratas. El pueblo de Victoria Falls está hecho para recibir las hordas de turistas que llegan, de manera que la transición del aeropuerto al hotel y luego a la cascada es bastante suave y sin necesidad de trasbordos raros. Las cascadas son mejores que las de Niágara pero no tan impresionantes como el Iguazú. Su visita requiere mucho tiempo ya que el recorrido es largo. Un laberinto de pasarelas hace muy sencilla la visita, aunque hay que avisar ¡que siempre acabas empapado!


Chipre del Norte
La historia de cómo Chipre se dividió en dos es conmovedora y entristece ver cómo el status quo provisional se ha convertido en definitivo desde los años setenta, sin que parezca que el conflicto pueda arreglarse de manera legal, pacífica y beneficiosa para ambas partes. La ciudad de Nicosia, con forma de círculo amurallado, fue dividida en dos por muros, barricadas y bidones, siendo cada mitad la propia capital de cada uno de los Chipres. Cruzar al norte es teletransportarse desde una isla griega al estilo «Mamma Mia», a turquía, con sus bazares, mezquitas y estilo de vida. ¡Todo por cruzar una calle! El contraste es brutal y ciertamente te conmueve por dentro


Gibraltar
He estado en Gibraltar dos veces, siendo la primera de ellas la más productiva porque me permitió ascender en teleférico, contemplar esta vista del peñón y pelearme con los monos asesinos que campan a sus anchas. El poblado es agradable y ciertamente es como un trozo de Belfast en pleno Cádiz. La segunda visita fue algo más particular. Sabéis que tiene el único aeropuerto del mundo cuya pista de aterrizaje la cruza la carretera principal de la isla. Había leído que como si fuese un paso a nivel ferroviario, bajaban unas barreras, la gente paraba, los coches apagaban los motores, y esperaban… sólo que en vez de pasar un tren, pasaba un avión. Quise experimentar eso y fue un verdadero momento «¿Pero qué es lo que acabo de ver?»


Hong Kong
Hong Kong me robó el corazón, y a pesar de haber estado una semana allí, se me quedaron muchas cosas por ver y hacer. Es una ciudad de contraste entre lo más moderno y lo más tradicional. Entre la tecnología punta y los andamios de bambú. Tiene una de las rentas per cápita más altas del mundo pero gran parte de su población vive hacinada en jaulas o micropisos. En general la ciudad está hecha para seducirte por todo ello. Me fascinó el Monster Building, el pico Victoria, el Buda de la montaña, el Disneyland, el zoo de acceso libre, el mercado de peces, pero creo que el momento más épico fue contemplar el skyline desde la isla Kowloon. Sus museos son de muy alta calidad, visité el del Espacio y el de la Ciencia, pero aún había más. ¡Necesitas varias semanas para poder empaparte de ella!


Islas Caimán
Uno de los mayores centros financieros del mundo, llenísimo de bancos, con más coches que personas censadas y con un aura de riqueza allá donde vayas. La ciudad es diminuta y la excursión incluye un pueblo llamado Hell con unas curiosas formaciones de piedra caliza que realmente dan la sensación de estar en el inframundo. Allí hacen su particular agosto vendiendo productos con «Welcome to Hell en el nombre»


Islas Turcas y Caicos
Un crucero me desembarcó en esta isla, Grand Turk, en la que aparte de bañarse, comer y beber no había mucha actividad. Ni ruinas, ni museos, ni patrimonio. Así que eso hice: bañarme, comer y beber


Islas Vírgenes Británicas
De estas islas no hay mucho que decir, son playas espectaculares y poco más. Al ser un archipiélago, tienes que elegir qué isla vas a visitar, y elegí la más fotogénica gracias a sus enormes rocas «Seychelles style», esta isla es Virgin Gorda


Kosovo
En Kosovo visité primero el Monasterio de Gračanica, Patrimonio de la humanidad Unesco, de una gran belleza. Continué hacia la capital Pristina con su alocado edificio de biblioteca, la estatua de Bill Clinton y su avenida llena de rascacielos modernos. Un enorme cartel-estatua de «Newborn» celebra el reconocimiento parcial del nuevo estado por más de cien países. En contraste, la ciudad de Prizren en la foto tenía mayor valor histórico y artístico. Me recordó mucho a la cerana Monstar, con sus aceras adoquinadas, sus puentes y su intensa vida en sus calles. De haber tenido más tiempo hubiese hecho más monasterios de la parte norte, casi en la prohibida frontera con Serbia


Macao
La ciudad con más casinos del mundo superando Las Vegas, y con el casino más grande del mundo. ¡Tenía que visitarla! Supone un cómodo trayecto en ferry desde Hong Kong, y muchos buses son gratuitos porque los patrocinan los casinos por lo que moverse por la ciudad es sencillísimo. Me gustó tanto que me dio pena no haberme quedado un par de días más. Visité la parte antigua, con las ruinas de la catedral de San Pablo y la subida a su fuerte. Era muy chocante el contraste entre la modernidad extrema de sus casinos y su amor por el pasado. Recuerdo haberme perdido por sus bellas calles, visitado cementerios y jardines, deleitándome en sus cafés. Que no te engañen: no es una ciudad para pasar un día y volver a la tarde en el ferry. ¡Paladéala! De hecho me hubiese gustado cruzar a China a ver la ópera de Zhuhai. Respecto a los casinos, visité el Gran Lisboa (en la foto) y un poco de los de la zona de Cotai: Grand Lisboa Palace, The Parisian, Wynn palace, City of Dreams y el más grande de todos: el Venetian. ¡Una ciudad de diez!


Palestina
Como todo peregrino a Jerusalén, es necesario que el guía te lleve a algunos lugares que caen dentro de Cisjordania. Concretamente visitamos tres: las cuevas de Qumran donde encontraron los papiros del Mar Muerto, la basílica de la Natividad (en la foto), donde una estrella marca el lugar de nacimiento de Cristo junto al pesebre, y un bañito en el Mar Muerto. La visión del muro de separación entre Israel y Cisjordania es estremecedor y no sé por qué el guía lo atravesó varias veces para mayor horror


Transnistria
Una visita a Chisinau no está completa si no hay una excursión a esta cápsula del tiempo soviética que es Transnistria, también conocida como Pridnestrovie. La región autónoma y autogobernada todavía preserva muchos monumentos de la era URSS, como abundantes estatuas de Lenin, edificios soviéticos, iconografía, tanques en la calle y mucho folklore al respecto. Algunos restaurantes-museo incluso te trasladan a la experiencia de comer en una taberna de la época. No sólo de nostalgia vive el territorio, ya que la fortaleza otomana de Bender hace las delicias de los amantes de la historia. Es muy recomendable hacer esta excursión